enero 2014
L M X J V S D
« dic    
  1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31  

A mi nietecillo, por Demófilo ( Fernando Lozano)

Demófilo de Buen Lozano

Fernando Lozano Montes

“A mi nietecillo” es un artículo, el cual se podría definir como una carta que Fernando Lozano (Demófilo) escribía a su primer nieto Demófilo de Buen Lozano. Sin duda es una maravilla de carta, repleta de sabios consejos sobre humanidad, solidaridad, civismo y buenas intenciones.

Este artículo salía a la luz en ” Las Dominicales del Libre Pensamiento” el sábado 26 de julio de 1890, solamente 4 días después de que Demófilo de Buen naciera.

A mi nietecillo
Naces en la penumbra de dos siglos y de dos grandes civilizaciones.
Iluminado por tan incierta luz, te será fácil perder la orientación y caer.
Haz acopio de luz y de fuerza. Baña tu pensamiento con verdad, tu corazón en amor, tu voluntad en bien. Baña tu cuerpo en aire, en agua, en sol. Sé fuerte por dentro y por fuera.
Tienes que tomar parte en grandes batallas.
Trabaja: he aquí la ley más esencial. Si trabajas serás bueno, honrado y feliz. Todas las puertas se te abrirán.
Aborrece la ociosidad y la pereza.
Se sobrio; come lo necesario, bebe lo necesario. La maquina del cuerpo tiene fuerzas limitadas: si se emplean en digestiones difíciles la vida de se acorta. En todo caso, si abusas de tus fuerzas, que sean para alimentar las calderas del cerebro y no las del estomago; obrar de suerte contraria sería indigno de tu naturaleza racional.
No mientas, no engañes; di sin prudencia, la verdad.
Defiende tu vida y la de tus semejantes. No es lícito matar.
Destierra de tu alma el orgullo, la soberbia y la vanidad. Sé sencillo, afectuoso y benévolo, sobre todo con los de estado inferior al tuyo.
Ampara a los débiles; respeta religiosamente a la mujer; ve en cada mujer una hermana o una madre.
Defiende con firmeza tus convicciones, con heroísmo si es preciso. Pero ten profundo respeto a las personas. No calumnies, no insultes, no injuries. Unge tu alma en santa tolerancia. Judíos, cristianos, musulmanes, todos son buenos en esencia; la educación ha podido pervertirlos, pero ellos no son culpables.
Abre tu alma a todas las corrientes del humanismo: a la amistad, a la fraternidad, al amor, a la sociabilidad universal. Somete tu bien al de tu patria, al de tu raza, al bien general de todos los hombres. No te olvides nunca de que tu vida es solidaria con la de todos los seres en el mundo, y que el más repugnante y culpable de todos los vicios es el egoísmo,
Conserva el honor de tu nombre; que se te vea marchar en las avanzadas de las grandes batallas que está llamada a librar tu generación, para llevar a todos los hombres a la conquista de la igualdad.
Tal es mi consejo.
Demófilo

No se admiten más comentarios.